lunes, marzo 23

100 años de soledad

Que libro más bueno...

Pero es que realmente hermoso...

Yo sé que a casi nadie le gusta...

"Qué libro estás leyendo?" Me preguntaban. Yo les respondía, y siempre la contrarespuesta era la misma "Ah...que fome"...

Pero para mi fue hermoso. Yo, que soy un tipo lentísimo para leer porque tengo millones de problemas para mantenerme concentrado, siento que digerí cada letra que fui leyendo, cada página que fue pasando...

El libro ocupa miles de arreglos literarios y palabras rebuscadas para hacer el lengüaje y la historia aún más retorcida...

Y es que Macondo es un mundo que nace, se inflama y desaparece...

Como todas las vidas de las millones de personas que vivimos en este gran Macondo redondo y giratorio...

Porque de (supuestamente...yo tengo que creer que sí) dos seres humanos nacimos todos, y todos estamos relacionados...

Y creo que lo que más me encantó del libro, por lo extenso y detallado, fue que me pareció un compilado de recuerdos...y eso fue lo que quedó de él, una serie de recuerdos que García Marquez te regala por módicos pesos. Tremendo negocio, 100 años de recuerdos de la familia Buendía, de principio a fin, que quedan en tu memoria...

Yo creo que es lo más cercano que hay a absorber el alma de una persona...absorber sus recuerdos...

Casi que me dieron ganas de llorar cuando terminé la última palabra. Y es que se acaban 5 meses de lectura cronológica, pero quedaban 100 años de recuerdos...

Y así como Pedro le tiene terror a la vejez y a la muerte, yo la añoro a veces, porque en ningún otro instante de mi vida tendré tantos recuerdos acumulados como cuando tenga 70 años (edad donde creo ya me sentiré tranquilo y entregado a la muerte)...

100 años de recuerdos. Yo tengo 25, bueno, 24 años y 364 días en realidad...

Y este post es para mí. Porque quiero que este blog crezca conmigo. Y que cuando tenga 40 años escriba acerca de lo que me pasaba en ese momento, y que con este blog recuerde mis historias de niñez, y que con este blog recuerde a toda la gente que alguna vez me escribió, y toda la que pasó por mi vida, y toda la que pasará, y todas las personas que pasaron de ser palabras a ser caras, y que posteriormente dejaron de ser...

Y que recuerde a cada una de las mujeres que amé, cuando aparecieron por primera vez, y cuando las vi por última, y que recuerde cuando algún día postee que nació mi hijo, y que postee que murió mi padre, y que postee que logré mis metas, que murió mi amigo, que se casó mi hijo, que conocí la luna, y que me encontraron una enfermedad de la cual no me puedo recuperar...

Porque al fin tengo nociones de la sensación que quiero que me quede cuando sea un anciano y esté sentado mirando por la ventana mi reflejo lleno de arrugas y canas...

Quiero ser sabio, y quiero tener un montón de recuerdos, recuerdos como los de 100 años de soledad, algunos amargos, algunos tristes, muchos felices, muchos graciosos y anecdóticos, pero finalmente, muchos...

Y de eso viviré, de mis recuerdos, de recordar cuando conocí a mis amigos, cuando besé por primera vez a mis novias, de cuando corría cuando niño a abrazar a mi madre, de cuando le daba besos en la frente a mi abuelita, de cuando mi papá me tomaba en brazos, de cuando entré caminando por las puertas de la universidad por primera vez, de las múltiples veces en que puedo pararme unos instantes en la vida y decir que soy feliz, de cuando me bajé del avión por primera vez para vivir en Santiago y sentí miedo, de cuando mi madre se me fue en los brazos en el cuarto de mis papás, de cuando abrazo a mis verdaderos amigos y les puedo decir que los quiero, y de los millones, y millones de recuerdos que tendré...

Y eso quiero, a un día de mi cumpleaños, eso es lo único que pido...poder almacenar la mayor cantidad de recuerdos, y recordar sin remordimientos...porque siento que aquellos que dicen que en la vida hay que hacer de todo y ser exitosos para sentirse plenos están perdidos en el rumbo...yo quiero recordar y decir: "Puta, a pesar de lo duro que pudo haber estado todo, puta que era buena gente"...eso quiero, eso quiero para cuando sea viejo...

Y siendo las 3:15 am de la mañana del 23 de Marzo del 2009, teniendo que ir mañana a trabajar en mi actual trabajo (¿Cuántos tendré en la vida?), decido que esto será mi blog, mi propio "100 años...", aunque no de soledad, sino que de otra sensación...

Cuál será? Pues ni idea, si existe el destino, prefiero no saberlo...

Saludos...

sábado, marzo 14

Los piratas pirateaos

Cómo estamos!...

Acá andamos. La vida bakán, la pega excelente, la tesis como la callampa del burro nivel 3...

Pero le echamos pa' delante...

Siempre me han gustado los niños, no tanto como a Spiniak, pero los encuentro entretenidos (cuando se ponen a llorar, los mando con sus papás de vuelta), y recordé hace poco el tiempo en que estuve en MEJ...

La weá es que si no cacha lo que es MEJ, filo, porque pa' la historia, da lo mismo. Sólo diré que significaba Movimiento Eucarístico Juvenil. Era un grupo dirigido por curas (que no se violaban a los cabros chicos por si acaso, yo doy fe de eso) y donde habíamos monitores de 3ro y 4to medio que les hacíamos dinámicas donde aprendían cosas de la iglesia católica y además jugaban (en realidad les vendíamos drogas). No sé por qué le ponen nombres tan re pencas pa los cabros chicos a estos grupos. Qué weá es "Eucarístico" pa' un cabro chico! Puta, si yo le pusiera nombre a una asociación como esta, le hubiese puesto "¡La pandilla de las tortugas ninja con traje de power rangers!", "El escuadrón de los hombres lobos super saiyajines nivel 8" o "AlTomatelegustanloshombre's Kids Club"...no sé poh weón, una weá más marketera. Apuesto a que llegaban más pendejos...

Pero bueno, la weá es que un día hicimos un retiro en una casa cerca de la playa, con dinámicas, juegos, misas, y otras cuestiones. Los pendejos la pasaron la raja, pero la weá era bakán porque tenía una motivación para los niños. El emblema del campamento era un cofre que era "El tesoro del MEJ". Al principio pensé que se trataba de un cofre lleno de revistas porno, pero na que ver, era un cofre que guardaba "el espíritu de los niños y sus corazones", o sea, puras weás. Los niños estaban vueltos locos con el cofre, lo cuidaban ,que no lo robaran y cosas así, y esa era la misión que les encomendamos a los niños, cuidar el cofre a toda costa...

Así que la cuestión más bakán estaba preparada para el último día. Les contamos la historia de que habían unos piratas en la playa que se querían robar el tesoro del MEJ, y que ellos tenían que cuidarlo, así que les repartimos a los niños pistolas de bajo calibre, cuchillos, mariposas, y bombas molotov...ah, no, verdad que esa era mi idea, pero no tuve mucho apoyo. Pero la weá de que les dijimos que habían piratas es verdad...

Para hacer más verdadera la weá, el cura del retiro nos dio a todos los monitores distintos atuendos de pirata para que durante la noche nos disfrazáramos y salieramos a hacer ruido para que los niños se despertaran y salieran a ver que el cofre ya no estaba. La idea era bastante simple: disfrazarnos, meternos en el personaje, golpear ventanas y puertas de los niños, salir corriendo arrancando de ellos, y listo...

Eso fue justamente lo que hicimos. Cuando los niños estaban en las cabañas, salimos corriendo y empezamos a gritar y a saltar y a hacer cuanta weá se nos ocurrió para llamar la atención. Pegamos en las puertas, ventanas, y todo eso, y nos viramos un rato para que los niños salieran (tienen que cachar que son pendejos de entre 8 y 12 años, no es que los weones salieran a sacarnos la chucha, deben haberse recagado de miedo primero). Después de eso nos fuimos a esconder a un lugar desde donde los pudiésemos ver, y ahí cachamos que juntaron a todos los niños y les dijeron que el tesoro había sido robado y que tenían que salir a recuperarlo. Así que ahí los pendejos se envalentonaron y empezaron a sacar sus linternas y weás...

La segunda parte consistía en que volvíesemos a webiarlos, pero ahora nos tenían que perseguir. Así que eso hicimos, empezamos a gritar, a correr, y a hacer que nos persiguieran. Puta...no sé que mierda le daban de comer a los pendejos sus papás, pero los weones corrían más rápido que la chucha. Yo obviamente soy una máquina, y corro tramo a tramo con una micro del transantiago, pero igual los pendejos me tuvieron en la quemá, así que tuve que saltarme uno de los muros del sector de las cabañas y salir corriendo hacia afuera. Ahí en el camino caché un auto estacionado y me escondí al lado de la ventana del piloto para que los niños no me vieran...

Puta, ahí estaba tratando de recuperar el aliento, cuando miro al frente...HABÍA UN WEÓN CON UNA MINA ADENTRO DEL AUTO!!! Puta que la cagué. El weón y la mina me estaban mirando fijo. El weón tenía una cara de perro que se las encargo. Y yo estaba maquillado como pirata...la weá idiota. Pasaron como 5 segundos en que nos mirábamos fijo a través de la ventana, hasta que yo alcanzo a reaccionar, hago un gesto con la mano y le digo: "Hola" y salgo corriendo en sentido contrario...

Puta, pal pico. Entré de nuevo por el muro que me salté, y me encuentro con el tipo que cuidaba las cabañas, un caballero de como 50 años que hace de guardia. El weón me ve y me dice: "Ah, así que ustedes eran los del ruido?". "Sí" le digo. Me dice: "Chuta, me hubieran avisado, no ve que puede ser peligroso"...y acto seguido el weón se abre la chaqueta y me muestra un revolver...

Chucha! La cara que puse, el weón se debe haber de cagado de la risa después, quedé pálido. La weá es que caminé tambaleándome de la impresión de que me podría haber llegado el tremendo balazo, y me voy donde uno de mis compañeros. El weón, también disfrazado de pirata, se me acerca y me dice: "Puta weón, pillaron a uno de los weones. Más weón, no alcanzó a escapar de los niños"...

Por culpa de ese compadre, tuvimos que hacer el tremendo show de que nos habían hipnotizado y toda la weá, pa' que los pendejos compraran la historia de los piratas...

Aaaah, la vida. De ese episodio fue que los niños, por lo penca y lento de los piratas, nos bautizaron con el nombre del título...

Saludos...

domingo, febrero 22

En realidad sí soy romántico...

...pero no tienen por qué creerme...

Hoy vi Slumdog Millonaire. Básicamente es una historia de amor, con toques de marginalidad india, pero historia de amor al fin y al cabo...

Así que ahí estaba, viendo una historia de amor con un ex-amor...

No me malinterpreten. Este post no se trata de ella o de la película. En realidad tal vez es un poco de ambas, y mucho de ninguna...

Hace un rato estoy pensando en qué momento empecé a sedar mi voluntad por sentir. No por tener un orgasmo, no por sentirme acelerado por sentir un poco más de piel, sino que sentirme jugado, entregado, de hacer cosas en las que realmente quedo expuesto...

Ahora todo se vuelve estrategia...

Este no es como un post antiguo que escribí. Antes me sentía solo y que no iba a resultar nada. Antes no me quería. Ahora en realidad sí me amo y estoy conforme. Casi feliz. Podría decir incluso que ya aprendí a entrar con las mujeres y a tener un poco el control. Como todo en la vida, existen patrones y estos se pueden aprender, y yo aprendo rápido...

Ese no es el punto...

El punto es que en la vida me obligué a sentir menos y pensar más...

"Tienes que ser menos sensible" fue un consejo de mis compañeros de colegio que he tenido que poner en duda más de alguna vez...

El problema es que fui exitoso en ello, pero desde la piel hacia afuera...

Por dentro sigo sintiendo como cuando era niño...

Y en algún punto de la vida decidí demoler el puente que existía entre esas sensaciones y mis actos o palabras...

Supongo que es la dicotomía de todo hombre...

O tal vez no, que se yo...

Por algo la mitad de las canciones de mi pendrive hablan de pegar duro, y la otra mitad hablan acerca de amar con todo el corazón...

Siempre he sido instintivo y visceral, y a veces las ganas de amar salen tan fuerte que es difícil obviarlas...

Mientras más duro me pongo, más fácil me es estar tranquilo (o conforme) y quizá hasta me va mejor así que cuando era un libro abierto...

Pero no quiero jugar mis cartas así...

No quiero perder esa sensibilidad...

No quiero dejar de imaginar eso que imaginaba cuando estaba en el colegio, y me decía que lo que más quería hacer era caminar de la mano con la mujer que me gustaba. Así era feliz, para mí eso era estar enamorado...

Era mirar a los ojos y sentir los corazones latir juntos cuando estabas abrazado...

No como ahora en que he llegado a pensar que el amor es tener la capacidad de vivir con alguien sin que te hagan ni hagas sufrir mucho...

No quiero sentir con miedo...

No quiero amar con un pie afuera por si acaso...

No quiero tener una receta de qué hacer y qué no hacer en las relaciones...

Quiero ser como un animalito, como un niño. De sentir cosas en el estómago y no en la cabeza...

Y no es que tenga a alguien a quién dedicarle estas palabras (Ni que ande buscando). En realidad, sinceramente, no son escritas pensando en alguien en particular, más que en mí mismo...

Es tan básico como que no quiero ser un hombre básico...

Sólo eso. Quiero estar listo para amar cuando sea el momento. Que lo práctico no supere a lo romántico...

Y tengo miedo de convencerme de lo contrario...

Supongo que nuevamente fallé en explicar lo que siento, pero al menos lo intento...

No puedo dejar de intentarlo...

Y cuando mis ojos se humedecieron cuando el protagonista de Slumdog Millonaire besó una cicatriz horrible que tenía la mujer que amaba desde niño, entendí que estaba perdido...

Siempre voy a ser un enamorado del amor, no importa cuanto me disfrace...

Y seguiré disfrazado hasta que llegue la mujer que se pare a mi lado de igual a igual, y que libere todos los sentimientos de una vez...

Matemáticamente, por probabilidades tiene que existir...

Humanamente, tiene que existir, filo con las probabilidades...

Prometo que en la siguiente los hago reír, hoy sólo quería hablar en serio...

Saludos...

viernes, febrero 6

No se lo tome en serio...

Anoche tuve que cuidar a mi amiga que estaba enferma en el Hospital Salvador...

Pobrecita, tenía tanta tos y su familia está tan lejos! (o no tiene familia, no me acuerdo bien)...

Y por eso hoy me quedé dormido en la mesa...es que soy tan buen amigo

lunes, enero 12

Lo mejor que me ha pasado en mi vida, fue sacarle las rueditas a mi bicicleta

Cómo estamos...

Aprovechando que en la consultora me tienen sin pega porque dicen que trabajo demasiado rápido y acoso sexualmente a los clientes, voy a rememorar uno de mis momentos más golpeados de la niñez...

Mi bicicleta...

Sí. Porque antes de convertirme en la máquina que soy hoy día, en alguna ocasión fui un niño regordete que andaba en una bicicleta amarilla...

Por un trauma de niño, nunca he sido bueno para caerme, tengo baja reacción y generalmente me saco la conchesumadre si llego a perder el equilibrio. Es culpa de mi madre, que cuando estaba aprendiendo a caminar, jamás me dejó caer. Ves que cachaban que me estaba tambaleando, corrían a agarrarme...

La weá es que como a los 8 años me regalaron una bicicleta. En el momento no caché pa' qué mierda me habían regalado una weá que no sabía usar, pero con el tiempo fue tomando utilidad (como por ejemplo, jugar al paco ladrón, y ser paco en bicicleta, y así poder pillar a mis amiguitos ladrones más rápido y agarrarlos a piedrazos en la calle)...

Bueno. Obviamente, me tenían que enseñar a andar. Jamás quise usar rueditas porque decía que eso era para los maracos, así que le dejamos las rueditas a Pedro y Tomate, y yo me lancé a la vida a andar así nomás, de buenas a primeras...

Como buenos padres cagaos, me compraron una cagá de bicicleta donde mi frente le llegaba al sillín, la weá era más grande que la chucha, pa' que me durara...

Cagao de miedo, salía con mi papá y mi mamá, agarrao hasta con los dientes de sus hombros, mientras me llevaban a andar como 10 cms. diarios para acostumbrarme a la weá...

Y pa' serles franco, como pocos niños, aprendí a andar sin caerme ni una sola vez, ni una...

Eso sí, una vez que aprendí, y que ya me lancé a andar solo por la vida, me debo haber sacado la mierda como 20 veces. A cada rato me sacaba la chucha, y como tengo los reflejos de un niño de la teletón con parálisis cerebral, vez que impactaba el piso era rebote seguro...

Hasta que un día enfrenté a la muerte cara a cara!!!...

La weá es que en Antofa yo vivía justo atrás de un gimnasio gigante que funcionaba a veces como estadio, el Sokol, y era tan grande la weá que en las esquinas quedaba re poco espacio pa' las veredas...

Iba un día andando a la velocidad del sonido en mi bici, lo más rápido que me permitían mis cañuelitas, cuando empiezo a girar en una de las esquinas...

La primera weá que veo es a una vieja que viene caminando toda lerda, con bolsas en las dos manos, mirando cualquier weá menos que yo venía a toda velocidad...

Como caché que la vieja no se movía ni cagando, y como tenía dos segundos para pensar qué hacer (lo que incluía pasarle por encima) giré el manubrio a toda velocidad a la derecha (dirección que daba hacia la calle donde pasan las micros)...

La vieja me cachó cuando estaba a 30 cms. de pegarle, y no atinó a nada. Ni siquiera dejó de caminar, ninguna weá...

Y yo salí disparado a toda velocidad al paradero de micros...

Pero no se preocupen, no choqué contra el paradero...eso es pa maricones...yo choqué directamente a la micro!...

Me saqué la mierda. La gente ni siquiera se rió porque fue espectacular la weá (creo que escuché aplausos incluso). Imagínense una micro parada, gente subiendo, un niño de 8 años que entra a toda velocidad a escena por un costado, una rueda delantera que hace palanca con el borde de la vereda, y el pendejo que sale volando para estamparse contra el costado de la micro...

Ustedes creeran que "estampado" es una exageración, pero no. Choqué contra el costado de la micro y quedé de rodillas, con las palmas de la mano y mi cachete (de la cara) pegado contra el lado del bus. La weá es que quedé aturdido como 3 segundos...

Cuando ya reaccioné, dije: "La raja, estoy vivo", pero justo en ese momento empieza a avanzar la micro, y yo me empiezo a deslizar del costado, directo a caer en las ruedas...

Estaba tan pa' la pichula que no podía hacer nada. Empecé de a poco a despegarme de las latas de la micro...

En eso empiezo a cachar que todas la viejas del paradero empiezan a gritarle al chofer que pare, que había una weá pegada en la micro (yo)...

Justo en eso un weón se avispa y me agarra pa sacarme...

Más aturdido que la chucha digo: "ehgraaaaaaacia", agarro mi bici como puedo, y empiezo a pedalear de nuevo...

El resto es nebuloso, porque llegué a la casa pal pico, y ni siquiera recuerdo que heridas me quedaron...

Así que el mensaje es claro...no se compren bicicletas amarillas...

Saludos

jueves, enero 1

Meet the father...

Cómo estamos!...

Sí, es verdad, he vuelto ha escribir. Hasta cuando?, pues ni idea, escribo cuando se me para la raja en realidad, pero como esta weá es gratis y mía, entonces no hay problema...

Espero que el 2008 que pasó no les haya quedado la cagá en sus vidas, y que el 2009 puedan realizar todos sus sueños, como aprender a bailar el perreo chacalonero de forma profesional, o a consumir mayor cantidad de drogas en menos tiempo, o a tirar pollos más lejos con menos esfuerzo, etc...

Pero a lo que vinimos...

A propósito de un matrimonio al que asistí con mi exuberante compañera Victoria Valbuena, me estaba acordando de una weá que me pasó una vez en un matrimonio...

Por un tema de ética profesional y el programa de protección de testigos, mantendré los nombres en secreto, pero la weá es que se casaba un amigo que llevaba pololeando un buen tiempo...

Cuento corto, el matrimonio fue un megacarrete, partiendo al mediodía, y terminando a las 6 am (me echaron los guardias cuando quedábamos 4 personas: Mi primo, los novios y yo)...

La cuestión duró tanto tiempo, que quedé curao como a las 3 , volví a estar sobrio a las 6, me volví a curar como a las 10, y terminé hecho pico a las 6 am...

Pero bueno...

La cosa es que yo no conocía mucho a la familia de la novia, pero cachaba de vista al papá y un poco a la mamá. Y yo, que tengo tendencia a conversar cuando estoy en un carrete desconocido (Pedro me dice el Cecilia Bolocco...no porque le haya chupado el tulín a un italiano en una terraza, sino porque siempre hago de hilador de conversaciones en los carretes), imagínense curao...

La weá es que en una de mis múltiples idas al bar abierto, a pedir leche con chocolate, me encuentro de frente con el papá de la novia, un tipo de unos 70 años, canoso, con aspecto bonachón. Lo felicité porque a su hija esa noche se la iban a afi...eh...por la nueva etapa que empezaba su hermosa hija, y nos pusimos a conversar de la vida (aaaaaaaaah, la viiiiiiiiida)...

Estuvimos conversando caleta de rato, pero caleta, como media hora en hora curao. En una de esas me empezó a hablar de las leyes en Chile (creo que era paco o algo) y que las cosas estaban más o menos nomás, que los jueces, que la poca dureza, y no sé que tanta otra weá más, y yo, como buen ebrio buena onda, asentía con la cabeza de arriba hacia abajo...

En una de esas, en un segundo de respiro que se tomó, ocurrió el siguiente diálogo:

Padre de la novia: "Y usted hijo, donde estudió?"...

Tulín junior: "En la Chile, mi general! Sir yes sir!"...

Padre de la novia: "Ah, qué bien, muy buena universidad. Y qué estudió?"...

Tulin: "Ingeniería"...

En ese instante, fue como ver a la monga de Fantasilandia...

Al weón le cambió la cara pal pico, se le inyectaron los ojos en sangre, apretó el vaso hasta que se trizó, y me empezó a decir:

Padre de la novia: "VOH CONCHETUMARE NO SABIS NADA DE LEYES! ERIS UN AWEONAO CULIAO QUE NO TIENE IDEA DE LA VIDA! NO TIENES IDEA, NINGUNA IDEA DE NADA!"...

El weón gritaba más fuerte que la chucha, y yo obviamente estaba con las pepas y la boca abierta, sin saber qué hacer...

En eso aparece de lejos la señora que lo cacha agarrándome a chuchadas, y le dice que se vayan a acostar ya, a lo que el tierno señor le responde: "CÁLLATE VIEJA DE MIERDA, SI TE ACERCAI, TE MEO!"...

En eso estaba yo, conversando amenamente de la capacidad urinaria del caballero, cuando empiezo a cachar que nuestros puntos de vistas diferían demasiado (pues a pesar de que coincido con él de que no sé nada de leyes, yo no me considero un conchetumare ni un aweonao culiao), por lo que decidí retirarme caballerosamente...

Tulín junior: "Bueno señor, un gusto haber hablado con usted"...
Viejo culiao: "Saaaale conchetumare, retírate, retírate antes que te pegue un balazo"...
Tulin: "Eh, bueno, muy buena fies"...
Viejo reculiao: "Ándate aweonao culiao, anda a weiar a otra parte"...

Así que no me quedó más remedio que ir a conversar a otra parte...

Después de un rato me encontré con la novia y le dije: "Qué tierno tu papá"...

"Cierto?" me dijo ella...

Aaaaaaaaaaah, la viiida...

Siempre causo esa reacción en la gente...

Los veímos por ahí...

Feliz 2009...