viernes, mayo 18

Buenos Aires, segunda parte...

Si usted visita este blog hace tiempo...se pasó pa' weón...

Pero aparte, sabrá que una vez fui a Buenos Aires...

Con tres amigos: Daniel, Pedro, y Tomate...

Quiero dejar en claro que ni a Daniel, ni a Pedro, ni a mí nos gustan los hombres...

También sabrá que una vez escribí la primera parte...

Y que nunca la terminé...

Hasta ahora...

Pues today is the day...

Así que partamos...

"Previously on Buenos Aires"...

En el capítulo anterior, nuestros héroes habían ingresado al Hotel Marbella, lugar que sería su centro de operaciones...

Como es de esperarse, no me acuerdo ni wea de los detalles, pero filtré las partes fomes como cuando nos violaron un grupo de perros, o cuando rescatamos al presidente Kirshner, para dejar las mejores anecdotas, como cuando fuimos a misa, llenamos el formulario de aduana, o nos sentamos en la plaza a contar las palomas...

Así que el primer día que llegamos, no sé si conté en la parte anterior, pero se me habían roto los lentes justo antes de salir al aeropuerto. Pal pico, no veía ni wea, le hablaba a la gente y rogaba que fuera alguno de los niños y que no estuviera hablando con un extraño, y los weones siempre decían "Cacha la media mina" y yo decía: "¿Donde? ¿Cuál?"...

Por ende, lo primero fue ir a buscar un lugar donde ir a arreglar las cagás de lente...

Debo admitir que yo iba con el prejuicio de que los argentinos eran unos pesaos culiaos, así que grande fue mi sorpresa al cachar que son súper amables y serviciales, la cagaron, tal vez un poco menos amables que los choferes de transantiago, pero amables al fin y al cabo...

Así que nos metimos a una óptica y el weón cuando hablé me cachó que era chileno. Le conté la weá que había hecho. Fue algo así:

Master de los lentes: "Ché, que fue lo que te pasó?"...

Yo: "Puta, que pisé los lentes, y se le quebró la pata"...

Master de los lentes: "Vos sos shileno?"...

Yo: "Así es"...

Master de los lentes: "Y como eris tan weón!" (lo dijo con el mejor acento chileno que le salió)...

Con mi amigo nos cagamos de la risa (andaba con Daniel), y el weón nos contó que tenía un amigo chileno que se lo afilaba y que era fanático del Colo (como toda la gente inteligente). La weá es que el compadre me arregló los lentes y no me cobró ni uno...

Son guena onda los argentinos...

Bueno, de ahí anduvimos haciendo un montón de weás, que no me acuerdo cronológicamente, así que procedo a contar lo que recuerdo nomás:

- Pregúntenle a Tomate o a Pedro por Emilia, una mina que bailaba tango en el microcentro, y que estos weones prácticamente se mojaban los zapatos con la baba que se les caía. Si en condiciones normales tienen cara de aweonaos, en esos momentos la weá ya era demasiado...

- El primer día que llegamos, salimos en la noche, y como a dos cuadras del hotel había una pareja de orientales (no chinos, ignorantes culiaos) discutiendo pero heavy. La weá es que pasamos y como somos sapos, nos quedamos mirando. De repente la mina se le acerca al weón y el weón le manda el tremendo combo en la guata a la mina, pero pal pico, así como cuando uno juega Street Fighter. Quedamos pa' dentro, Daniel quería devolverse a pegarle al weón por maricón, pero debo admitir que se me chupó porque se notaba que el weón estaba más loco que la cresta, y podría haber tenido hasta un arma, así que era mala idea meterse con el weón. Así que nos acercamos, y entre todos le pegamos a la mina...

- Pedro llevó una cámara de video, para "filmar" como dice Tomate, así que tenemos registradas weás como cuando Pedro me sacó la chucha en la pieza, el culiao volao me pegaba más fuerte que la cresta, enfermo mental el weón, estabamos jugando nomás. También está registrado cuando a Daniel le cagó un pájaro justo en el vaso con bebida cuando estaba almorzando con Pedro en una weá al aire libre, con lo que también quedó registrado cuando las viejas del lado se cagaron de la risa en la cara de Daniel y Daniel se puso rojo...

- También quedó registrado cuando fuimos al zoológico, y yo hablaba con los animales. A los tigres les pedía zucaritas, y al oso polar Coca-Cola. Ninguno de los dos weones me pescó, vayanse a la chucha animales reculiaos...

- La weá de la que siempre se acuerdan estos weones es lo siguiente: En Buenos Aires hay un metro muy antiguo, que incluso la weá es de madera. Una de las gracias (graaaaaaaacia) de esta weá es que las puertas se abren a pulso, es decir, uno va y las puede abrir en cualquier momento. Cuando me dijeron, yo estaba pal pico, así que fui y me acerqué a las puertas, me paré frente a ellas y las miré largo rato, mientras Daniel, Tomate y Pedro conversaban en otro lado. No aguanté las ganas y abrí la weá cuando iba en el tunel. Quería bajarme como los locos que venden chocopandas en las micros, corriendo mientras la weá va en velocidad. Así que apenas salió del tunel la weá pensaba: "Salto o no salto...salto o no salto...salto o no salto". El tomate culiao me cachó colgando de la puerta, mirando el piso que pasaba como a 100 kilometros por hora. Se me acerca por detrás (gggggggggggggggggggg) y me dice en el oído: "SALTA!!!". La orden entró en el subconsciente directamente. Ahora, recuerdo sólo dos instantes: En el primero, estaba empezando a mover los pies para correr. En le segundo estaba boca abajo contra el piso. Según los niños, cuando me vieron de adentro, vieron que me saqué la conchetumare y que después desaparecí. Cuando salieron, los maricones no me recogieron porque les dió vergüenza que los asociaran con el weón que estaba botao en el metro. Además, esa era la última estación, y todos se bajaron, así que la humillación fue máxima...

- Un día que estaba aburrido, le empecé a preguntar a Tomate si le gustaban los hombres. El contestó que sí...bah, na que ver...quiero decir que le preguntaba muchas, pero muuuuchas veces. Le pregunté como 60 veces en 1 hora. El weón estaba tan chato que me gritoneaba en el microcentro, y todos nos miraban espantados. Ahora saben de donde nace el rumor comprobado de que a Tomate le gustan los hombres, fue fruto de mi aburrimiento...

- Habían minas ricas por doquier...

- Pero es que la cagó, muchas minas ricas...

- Hasta la cajera del supermercado era rica...


Así que esas fueron algunas de las cosas que pasaron. Muchas se me quedan en el tintero, y este post fue hecho un poco apurado, pues debo salir en estos momentos...

Adivinen a donde voy...

Adivinaron?...

Exacto...

Vuelvo a Buenos Aires...

Así que me ausentaré por una semana...

Los personajes son casi los mismos, con excepción de que sale Pedro (que está en Barcelona), y entra Jose. Jose es un amigo que es casi igual que Pedro, aunque Tomate dice que Jose tiene el tulin levemente más salado, pero aparte de eso igual va a ser un buen compañero de viaje...

Así que nos veremos pronto mis fieles amigos virtuales, espero que tengan una buena semana, que lo pasen bien con Transantiago, los autos hiperveloces a 280 kms por hora, la fusión DyS-Falabella, la contaminación de Santiago, el calentamiento global, y todas esas cosas...

En estos momentos voy saliendo a la casa de Daniel...

Me voy...
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Me fui!...